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lunes, 1 de septiembre de 2008

El tutu y la batuta


Mucha unidad, mucha entrega, mucho juego en equipo. Uno se iba, otro volvía, había relevos, había conexión. Eso es un equipo… se escuchó decir al dueño de Wallace, al ver a un grupo de pampeanos acodándose unos a otros al ritmo de las cumbias del bar. El Tincho, “pequeño” cumpleañero, fue el culpable de que la (des) concentración de Alta Magia tuviera cita obligada en horario y lugar: Sábado, 1 am, Bar Wallace, en la capital de la provincia.
El temor de que el equipo se dejase llevar por la música, el alcohol y otras sustancias que afectaran al rendimiento estuvo siempre en la cabeza del Chato, DT del team. Quizás por ello envió al capitán a “cuidar” de sus jugadores, a tratar de que los excesos no maten al equipo, a asegurarse de que ninguno pierda piernas en la noche platense. Decir que el Manano lejos estuvo de ello es botonear al capitán, así que desde esta crónica, no se hace mención al respecto… “Si yo no tomé nada, hacía que tomaba nomás. ¿No viste que mi cerveza estaba siempre caliente?”, acusaba el capitán en un Plaza que ya desde las primeras horas de la mañana comenzaba a transportar a jugadores de Alta Magia para Cap. Federal. La cuestión es que el domingo, a las 15.30, la cancha 5 de Ciudad sería el escenario de un partido más que decisivo para el campeonato. Costa Rica, tercero en la tabla, ya estaba precalentando, concentrado, con ansias de plantársele de igual a igual al puntero de la categoría. Alta Magia caía de a poco… algunos llegaron temprano; otros un toque más tarde, habían dormido un par de horas en sus casas porteñas; otros - teléfono para el Moroso y Marian- directamente cayeron cuando los dos equipos ya estaban en la cancha, haciendo la entrada en calor. Banco para ambos, once inicial en el campo, el Chato ansioso desde afuera, y el Ale, en su traje de noche, dando unas últimas indicaciones.
El juego comenzó parejo, aunque no llegaron a medirse los dos equipos cuando un defensor de Costa Rica se vio forzado a tocar la pelota con la mano en su propia área. Iban 5 minutos, y el Tanque Rosales, que ya se mostraba movedizo y con ganas de jugar - por La Plata ni aportó (qué juego de palabras conveniente)-, clavó un derechazo arriba, al medio del arco, y el partido comenzó con la ventaja desde el vestuario. A partir de allí, el partido comenzó a ser dominado por los once de blanco. La pelota pasaba por los pies del Rodri Francia y del Dani Acosta, y llegaba limpia a los pies del Tutu Logioio, que de a poco, y desde la izquierda, comenzaba a marcar diferencia. La seguridad del fondo se vio reflejada en la garra del Nachito Meana a la hora de marcar y en cada vez que se sumó al ataque, asociándose con el Tutu, transpirando fernet y obligando al rival a preocuparse por su juego. Gran primer tiempo del lateral izquierdo de un equipo que siguió yendo al frente, con ganas de ampliar la ventaja. Así fue como el Tutu comenzó a aparecer más, a gambetear, desbordar y mandar centros. Las excursiones del que volvió para quedarse, del Cabe Tejeda, juntándose con el Donky por derecha, anunciaban que el marcador aumentaría antes del cierre del primer tiempo, y así fue como una pelota le quedó al Tanque, que dentro del área se hizo letal, y estampó el 2-0 con el que Alta Magia se iría al descanso. El equipo jugó bien, lastimó cuando tuvo que lastimar, y ese primer tiempo que pintaba complicado por el rival, y fundamentalmente por la noche anterior, se resolvió con total autoridad.
En el segundo tiempo, los ingresos del Moroso Tejeda y del Mufa Runge le dieron al equipo otro juego. Tres números 5 en la mitad de cancha, para tener la pelota, para soltar más al Tutu Logioio, para darle más espacio y velocidad al Moroso, y para definir el partido. La cancha se prestaba para el toque, y así lo entendió Alta Magia. Comenzaban de vuelta las sociedades, el Rodri Francia se hacía, de nuevo, dueño de la mitad de cancha, y el primer gol del Tutu se hizo presente. Fue desde un tiro libre un par de metros delante de la línea de la mitad, que se vistió de centro (hasta para él), y se le coló en el segundo palo al arquero de Costa Rica. El 3-0 sentenció el partido, y a partir de allí el dominio fue casi absoluto. Costa Rica intentaba inquietar el arco del Luchi Assman, pero sin ideas ni profundidad, se le complicó el juego. Así, Alta Magia se agrandó, tocó… el Marco, el Moro, y el pase para dejarlo al Tutu cara a cara con el arquero. Partido re contra liquidado, diría un famoso relator. El toque suave a la derecha del uno remató una gran jugada colectiva, y le dio al enganche del equipo su segundo gol de la tarde. El cuarto llegó tras un pase largo, la corrida del Tutu para llegar al fondo, el centro (pase) por bajo para la llegada del Donky, que parado de nueve otra vez demostró que tiene su gol para aportar. Con un toque sutil anticipó al arquero, se la picó, y le pateó la cabeza. Un combo, para marcar el quinto. Y el sexto llegó más tarde, disfrazado de silbatazo final. El Mono fue a buscar un pelotazo largo, y sólo, cara a cara con el arquero de Costa Rica, la tocó a un costado, para estampar el 6-0 definitivo y obligar al árbitro a marcar el final.
Un equipo contundente, con toque, con juego, consciente de su arsenal cuando se mueve en esa cancha, no dejó dudas, y sigue punteando. De la mano del Branca, con la complicidad de la Quilmes, de los sandwichitos mañaneros del Tincho, de las cumbias y reggaetones del bar con el apellido del escocés más famoso, del glorioso Plaza para dormir esa horita esencial… el equipo mostró solidez, y se movió con armonía, con soltura y con elegancia, al compás de la batuta del Tutu. Y sí, arco en cero, “Assman se quedó con las ganas de volar”… Al menos vaya invicta suma para el Gran DT, Luchi.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Impecable como siempre el cronista, encontraste tu lugar en el equipo...sabelo!! El proximo partido llevo una petaquita de ginebra para el tutu y el nachito... es el tónico estimulante de los pibes, no hay con que darle