NOTICIAS

martes, 14 de abril de 2009

Fin de lo que no fue


La renovación del blog no viene de la mano de lo que Alta Magia nos tiene acostumbrado. Tal vez ésta sea la peor forma de empezar la crónica. Quizás hasta sea innecesario arrancarla así… entonces, mejor, dejamos de lado el vaso medio vacío. Entonces, mejor, miremos la copa medio llena.

Este domingo se terminó de jugar la Copa de Campeones que agrupaba a los tres primeros equipos de cada categoría del Torneo interno de la UBA. Alta Magia, como campeón de la B, fue uno de los protagonistas, y hasta fue considerado como uno de los candidatos a llevárselo, por muchos de sus rivales.

Los días y los horarios en que se jugaron los partidos fueron todos goles en contra para el plantel de Alta Magia. Firmemente conocido como un plantel que se mueve mucho de noche, las caras que aparecían en ciudad a las 8 ó 9 de la mañana cada domingo asustaban, denotaban el trajín de las copas, el baile y la joda impostergable del sábado anterior.

El grupo lo compartió con Namberwan Jrs, nuevo equipo de la B, Azurra, de la División de Honor, y con Dep. Cual Eus, escuadra recién ascendida a la C. Pasaron los domingos y el martes, día en que se jugó un partido postergado por un domingo de diluvio. Alta Magia terminó invicto, con dos empates y una victoria, clasificándose primero en su grupo ya en la segunda fecha, regulando un poco en la tercera, y esperando con ansias el próximo rival que los play off le presentarían. El nivel no había sido el mejor, pero era entendible. Los primeros roces después de veranos complicados, llenos de asados, ahogados de alcohol, sin una gota de actividad física. No era fácil reencontrarse dentro de la cancha, y así de la nada, reencontrarse con el nivel demostrado en las últimas fechas del torneo pasado. Panzas más grandes, piernas más gordas, reacciones más lentas. Mucho de eso impidió que Alta Magia dejara la misma imagen de firmeza que en épocas anteriores. Repito, es entendible. Y para los que no lo entendían, el plantel armó un asado tras el tercer partido, como para que la transición verano de joda-año de fútbol no se haga tan dura, tan difícil, tan aburrida.

En los play off tocó Reseros, segundo de la A. Equipo que tenía la cabeza puesta en la División de Honor, sabía que en Alta Magia podía encontrar un rival para medirse. La cosa no empezó como ellos hubiesen querido. Eran 9, contra los 11 vestidos de blanco (por primera vez en el torneo), que dominaron en todo momento la pelota y el juego. Poca definición y muchas ganas de hacer el segundo antes del primero hicieron que el primer tiempo se cerrara con un casi inexplicable 0 a 0. ¿Quién diría que en el 11 contra 11 estaría el negocio? Nadie, supongo. La cuestión es que ahí se vio un mejor fútbol, la pelota entró una, dos, tres veces… y el pase a la semifinal del torneo ya estaba concretado. Allí esperaba Pura FT2, con el antecedente de vencer 4-0 a Te Quiero Fuera. Otra vez será.

El partido con Pura FT2 fue un miércoles, fue de noche, fue raro, por momentos bien jugado, casi ganado, y finalmente empatado. Un 0 a 0 que pudo haberse roto en varias ocasiones, pero que se mantuvo firme hasta el minuto 80, minuto en que se comenzaba a sentenciar la suerte de ambos en los penales. Lotería, dicen muchos. Alguien la tiene que ganar, respuesta obvia. Y nosotros no fuimos. Un penal errado (teléfono Moro), y el frío de esa mañana recorrió la cancha 5. Un golpe duro, pero duro por lo inesperado. Se había jugado para ganar realmente. Pero esto es fútbol, diría el DT. Era fútbol, efectivamente, y el domingo posterior, de nuevo a las 8, nos esperaba el premio consuelo.

Del otro lado estaba Cuaco, subcampeón de la División de Honor. Todas cosas que muco no importaban. No había diferencia para Alta Magia, se había notado en todo el campeonato. No hubo miedo, ni nervios, sólo el respeto de un rival que se plantaba a jugar de igual a igual, al menos a priori. Sin embargo, en un trámite que podría decirse que fue parejo, luchado, de pierna fuerte y guapeza de a ratos, Alta Magia contaba con algunas chances para abrir el marcador. Pero no lo hizo. No lo abrió, y lo pagó. Antes del primer tiempo, y producto de una distracción de un segundo en el área, Cuaco selló su negocio en la única llegada que tuvo. Un tanteador de 1 a 0 que se mantuvo a pesar de los ataques, los rebusques, los tiros en el palo y la dominación del partido. Pitazo final, saludo, fin del campeonato.

Y pasó. Se quiso ganar, se jugó para hacerlo, pero no se pudo. Se fue de menor a mayor, comenzamos con errores, con imprecisiones, se fue corrigiendo todo partido a partido. Se probaron jugadores, se vieron buenos rendimientos, debutó “el gordo” Guido en el equipo, y en la red. Fue apareciendo, de a poco, el equipo del año pasado. Se jugó al nivel que cada partido exigía. Contra División de Honor, no se vieron diferencias, no se sufrió. Alta Magia jugó un gran campeonato, se metió entre los 4 mejores de todas las categorías. Las justicias, esas que no existen en el fútbol, obviamente no iban a aparecer en los partidos que tenían que haber estado. Los empates, los penales, los partidos contra equipos de otras divisiones; todo para aprender, de todo se puede sacar algo bueno, como grupo, como equipo. Sabemos las falencias, tenemos un año para corregirlas. Porque ya empieza lo que importa. Ya empieza la A. Alta Magia la va a buscar, porque le sobran huevos, le sobran ganas y jugadores. Adentro, en la cancha, afuera, en la joda. Estamos todos, terminó un campeonato amistoso, empiezan los puntos en serio. Comienza el año, se mueve la pelota. Oración final, saludo, y fin de lo que no fue.